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domingo, 11 de octubre de 2020

Principios de otoño 2020

 

El otoño ha entrado de golpe tras un verano muy cálido. Desde la última decena de septiembre hasta ahora ha habido muchas jornadas de lluvia, viento y pocos días soleados. Esto sumado al maltrecho estado de las hojas, tras sufrir estrés hídrico y golpes de sol durante el mes de agosto y buena parte de septiembre, ha provocado que se adelante la caída otoñal.









Sobre los árboles que se observan en Igeldo y Mungia podemos destacar algunas notas:

 

            _ Cerezo: Adelantó mucho la maduración de los frutos debido a las altas temperaturas de la primavera. En Mungia perdieron las hojas muy pronto, comenzando a caer en agosto. Esto se debe a golpes de calor. Actualmente en Igeldo apenas quedan hojas en los cerezos debido a los temporales de viento y lluvia que han azotado la costa en las últimas semanas.

 

            _ Manzano: Según el informe emitido por Fruitel y Sagardoaren Lurraldea la producción ha sido menor que la del año pasado. Hay que tener en cuenta que estos frutales alternan años de mucha cosecha con otros de menos. La maduración se ha retrasado una semana y el calibre de los frutos es menor debido al verano cálido y seco. Las horas frío fueron muy pocas lo que provocó cuajados de frutos muy desiguales. La floración en algunos individuos se prolongó bastante tiempo y las altas temperaturas han propiciado un alto contenido en azúcar en los frutos. Debido también al calor y al estrés hídrico muchos frutos cayeron al suelo y han sufrido bastante el ataque de carpocapsa.

 

            _ La cosecha de uva en La Rioja Alavesa prometía ser abundante y de buena calidad a principios de septiembre, pero las lluvias de las últimas semanas han podido disminuir las expectativas.

 

            _ En general no ha sido un buen año para las huertas que han sufrido con la sequía y con el ataque de hongos y enfermedades.

 

            Se observó a finales de septiembre un adelanto en el paso de aves desde el norte de Europa, bandos de grandes cormoranes, garzas, alguna avefría debido al mal tiempo en latitudes más altas.

viernes, 28 de agosto de 2020

Caída de las hojas en agosto


Hasta la llegada de un frente con bajada de temperaturas a finales de agosto, el verano ha transcurrido con altas temperaturas y escasez de lluvia. Como respuesta, las plantas están dejando caer las hojas para mantener el gasto mínimo hasta la llegada de la lluvia.


MES TEMPERATURA         PRECIPITACIÓN

Enero Cálido                         Muy seco

Febrero Muy cálido                 Normal

Marzo Normal                         Muy húmedo

Abril         Extremadamente cálido  Seco

Mayo Muy cálido                 Húmedo

Junio Normal                         Húmedo

Julio         Muy cálido                   Seco

Desde el mes de enero no ha habido ningún mes de carácter térmico frío. Destaca abril, que fue extremadamente cálido y seco, cuando suele ser un mes con altas precipitaciones. En muchas especies las altas temperaturas provocaron adelanto en las floraciones y en el brote de las hojas (cerezos, ciruelos, arces, alisos...); sin embargo en otras, como el fresno, el espino y el nogal, la brotación fue con retraso. Esto pudo ser provocado por la escasez de lluvia o porque no habían sumado la cantidad de horas-frío necesarias.

En climas templados, como el nuestro, hay muchas plantas que necesitan el estímulo de los inviernos fríos para su desarrollo. Para romper el estado de latencia invernal de las yemas de muchos caducifolios se deben satisfacer estas necesidades de frío. La escasez de bajas temperaturas  invernales ocasiona problemas como retraso en la apertura de las yemas, brotación irregular y dispersa, desprendimiento de las yemas de flor… 

Aunque este proceso fisiológico es muy complejo y depende de múltiples factores ambientales, la necesidad de frío y duración del período de reposo se relacionan con el número de horas con temperaturas inferiores a un umbral determinado, estas son  las horas-frío y el umbral considerado es 7 °C.

 En el Observatorio de Igeldo las horas acumuladas desde el 1 de noviembre hasta el 15 de febrero (período de reposo invernal) de los últimos años se ven reflejadas en el gráfico anterior. Se puede observar cómo este otoño2019- invieno2020 la acumulación de horas frío ha sido baja. Solamente en el otoño-invierno del 2015 al 2016 la cantidad fue aún menor.

En cuanto al calor acumulado, también ha sido un año destacado. Los grados-día se calculan sobre umbrales de 4 y 10 grados. Las gráficas obtenidas son las siguientes:

 

 

De nuevo queda evidencia del carácter cálido de lo que va de 2020.


¿Cómo ha afectado a los árboles y arbustos observados?


Desde mediados de agosto, e incluso antes en algunas especies como el cerezo, se observa una pérdida muy temprana de la hoja (foto tomada en Mungia el 28 de julio). El exceso de temperatura ha provocado que los árboles se desprendan de las hojas. 

En algunos casos, como el castaños de Indias y los plátanos de paseo, también se observa la actuación de hongos y larvas minadoras que han acelerado la caída. Posiblemente el calor favorezca la proliferación de estas enfermedades de los árboles.

En cuanto a las huertas, en la zona de Mungia (Bizkaia) no ha sido buen año para el tomate que sufrió por el calor y la sequía, y por el ataque de hongos como el mildiu. En zonas del interior de Gipuzkoa, las bajas temperaturas de junio afectaron a los jóvenes frutos y retrasaron el crecimiento. 

En los jardines ha sido necesario regar durante el verano para mantener la hierba. La hortensias, típicas de esta zona, y que normalmente dan floraciones abundantes y duraderas, están marchitas en su mayoría.


En los últimos agostos hay una especie que ha ido cambiando de color y perdido sus hojas con mucho más adelanto del habitual: el castaño de Indias (Aesculus hippocastanum), en julio ya comienzan a aparecer en las hojas unas manchas marrones, que rápidamente se van extendiendo, y en agosto el árbol aparece casi desnudo. Este fenómeno no tiene que ver con el ciclo otoñal del castaño, sino con el de una polilla minadora (Cameraria ohridella). Este microlepidóptero se descubrió por primera vez en la República de Macedonia en 1985, desde entonces ha ido conquistando nuevos territorios en Europa.